Cómo evitar el síndrome del niño hiperregalado

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Cómo evitar el síndrome del niño hiperregalado

Un año más tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina. Llegan por tanto esas fechas tan especiales en las que compartir buenos momentos con familiares y amigos. Pero si para algunos es una época del año realmente mágica esos son los niños. Cerca de 20 días sin ir al colegio, vía libre para comer dulces tales como turrones y mazapanes y regalos por doquier con la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos.

Claro está que nosotros como padres disfrutamos de lo lindo viéndolos felices. Recordando en parte nuestra infancia y reviviendo algunos momentos mágicos que jamás olvidaremos. Pero nuestro comportamiento en relación a todo lo que les ofrezcamos a nuestros hijos durante estas fechas tiene una importante repercusión. Y es que cada vez son más los niños que no valoran los regalos que reciben, teniendo en cuenta tan solo la cantidad y si el número es mayor que en años anteriores.

Este problema ya tiene nombre. Se ha vuelto tan frecuente en los últimos años que ha sido bautizado como “síndrome del niño hiperregalado”. El número de regalos que reciben los niños en Navidad ha aumentado considerablemente en relación a épocas pasadas, convirtiendo a los más pequeños en jóvenes inconformistas que no toleran recibir menos obsequios.

¿Qué puede suceder si no regulamos la entrega de regalos?

Incapacidad de disfrutar

Es triste pero cierto. Si colocamos bajo el árbol de Navidad demasiados regalos es probable que con el tiempo nuestros hijos sean incapaces de disfrutar de ellos. Se ven sobrepasados, desbordados. Jugarán 5 minutos con uno de sus juguetes nuevos y rápidamente lo dejarán arrinconado para hacer lo mismo con otro. Así sucesivamente, sin centrarse en el juego y sin disfrutar plenamente de todos sus regalos.

Una carta excesivamente larga

A la hora de hacer la carta a Papá Noel y a los Reyes Magos mostrarán cierta ansiedad por llenarla. Los niños son perfectamente conscientes de los regalos que recibieron la Navidad pasada y se verán empujados a, como mínimo, igualar el número de peticiones. Posteriormente la necesidad de comprobar que han conseguido todo los que habían pedido será su principal interés.

Frustración e incapacidad para afrontar problemas

Si les damos a nuestros hijos todo lo que piden no les estamos haciendo ningún bien. En ocasiones, por no verlos llorar o entristecer, accedemos a sus peticiones, pero debemos poner un límite a la hora de contentarlos. En Navidad sucede lo mismo. Llenarlos de regalos favorece la aparición de una actitud egocéntrica por su parte. Dejarán de valorar el esfuerzo que supone conseguir las cosas y sufrirán cierta incapacidad para afrontar los problemas que puedan presentarse en un futuro.

 ¿Solución? La regla de los 4 regalos

Lo ideal para que esto no suponga un problema es empezar a regular la entrega de regalos desde bien pequeños. Para ello podemos poner en funcionamiento la regla de los 4 regalos. Este método se basa en los resultados de diferentes estudios que afirman que el número adecuado de obsequios que puede tolerar un niño es de 4 y deben tener las siguientes características:

Ropa, zapatos, complementos…

Uno de los regalos que reciba deber ser algo que el pequeño pueda ponerse. Es cierto que la ropa es quizás lo que menos ilusión hace a los niños, pero es necesario para que entienda que no todos los regalos tienen porqué ser juguetes.

Un deseo

Otro de los regalos deber ser algo que al niño le haga mucha ilusión. En este punto debemos dejarle que decida libremente, ya que es su oportunidad de decidir qué quiere recibir por Navidad.

Lectura

Cada vez es menos frecuente que los niños se decanten por los libros a la hora de hacer la carta a los Reyes Magos. Por eso este regalo debe ser relacionado con la lectura. Pueden escoger ellos el género i el libro que desean para que tengan más predisposición a leerlo.

Necesidad

El último de los regalos deber ser algo que el pequeño necesite. Algo que él mismo pueda comprobar que no tiene y que le hace falta. Puede ser de diferente índole, pero simplemente debe ser necesario.

Es cierto que la regla de los 4 regalos es difícil de implantar si tus hijos llevan años recibiendo un gran número de obsequios, ya que no se sentirán conformes. Pero si tu pequeño empieza a disfrutar ahora de la Navidad es el momento perfecto para iniciar esta práctica. En un futuro no muy lejano te lo agradecerán. ¡Desde Lo + Bebé os deseamos unas felices fiestas!